Piedra
"Por
eso los filósofos la llamaron su piedra, o bien, si me fuese permitido
revelar lo que desde la envidia el diablo no quería descubrir, diría que la
llamaron una piedra con la finalidad de que ningún hombre conociese qué
era lo que así llamaban. Porque no hay nada en todo el mundo de complexión tan
remota a la de una piedra, ya que es agua y no piedra". (E.
Filaleteo, Aula Lucis)
"Pitágoras,
en su Cuarta Tabla, dice ¡qué maravilloso es el acuerdo de los sabios en medio
de la diferencia! Todos ellos dicen que han preparado la Piedra a partir
de una sustancia que es considerada por el vulgo como la cosa más vil de la
tierra. En efecto, si dijéramos a la multitud vulgar el nombre ordinario de
nuestra substancia, considerarían nuestra afirmación como una insolente
mentira. Pero si conocieran su virtud y eficacia, no despreciarían lo que es en
realidad, la cosa más valiosa del mundo. Dios ha ocultado este misterio al
insensato, al ignorante, al malvado, y al orgulloso para que no puedan
emplearlo con malos propósitos". (Anónimo, La gloria del mundo)
"Cuando
se habla del Tao al hombre inferior, se ríe a carcajadas. Si no se riera, no
sería el Tao". (Tao Te King)
"Os
damos la piedra de coronación que acaba el edificio santo y su luz
iluminará las naciones, porque la piedra de fundación es como la piedra
cumbre, y la piedra cumbre es como la piedra de fundación en la
unidad del Uno". (L. Cattiaux, El Mensaje
Reencontrado 26, 47)
"El
sol es el padre y la luna la madre, en viento la lleva en su vientre, la tierra
en su nodriza, la madre de toda perfección, su potencia es perfecta si se
transforma en tierra, separad la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso y
grosero, prudentemente, con modestia y sabiduría. Sube de la tierra al cielo y
desciende seguidamente del cielo a la tierra y recibe la potencia, virtud y
eficacia de las cosas superiores e inferiores. Por este medio obtendrás la
gloria de todo. Rechazarás las tinieblas y toda oscuridad o ceguera. Pues es la
fuerza de todas las fuerzas, que está por encima de todas las fuerzas y cosas
sutiles, penetra las cosas duras y sólidas, de este modo han sido hechas sus
conjunciones y efectos admirables". (Hermes, La tabla de esmeralda)